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Lo que se percibe

La necesidad de explicarme para explicarte

Casi personal, casi biográfico, a veces imaginado.

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Saturday, August 23
La sombra

¿Has sentido miedo? ¿pánico? ¿terror?

La sombra me estuvo acechando, una semana entera. En el día se mantenía distante, pero por las noches, cuando las luces se apagaban y todo era una sombra parecía tomar fuerza y poder, para entonces apoderarse de mi espacio, susurrarme al oído frases estremecedoras que me obligaba a repetir, recorría lentamente los bordes de mi cama para meterse por debajo de las sábanas y acariciarme con lascivia, sometiéndome a sus deseos de lujuria.

Mi entrepierna empezaba entonces a palpitar, a vibrar, seguía por mi sexo para luego penetrar mis víceras, comiéndoselas y escupiéndolas desde dentro; subía arrastrándose por el estómago y luego por el esófago, dejando rastros de ácido que me provocaban náuseas y repugnancia.

Poseía después mi rostro, controlando mis gestos, mis labios, mi respiración. Mi cuerpo entonces se convulsionaba entero, sin poderse mover de la cama, inerte por fuera, caótico por dentro. Entraba en mi mente y sólo escuchaba el susurro grave y rasposo hablándome de la muerte, el abandono y la soledad.

Retenía mis lágrimas y las convertía en anís para embriargarme, y borracho por dentro perderme en alucionaciones vívidas de mundos desolados donde el dolor tomaba formas fuera de la imaginación humana.

Durante una semana tuve terror al ver llegar la noche, porque sabía que vendría. Hay ese lugar en el interior donde nace el miedo, y no existe ayuda ni auxilio, sólo la esperanza del amanacer que inevitablemente vendrá y todo pasará por al menos doce horas más.

posted by: hugo at 08/23/08 04:29 | link | comments |
angustia, noches, sombra

Wednesday, July 30
Violento

El caracter es algo dado y en muchos casos poco podemos hacer al respecto si no existe demasiada voluntad.

El de las sonrisas puede ser violento algunas mañanas, cuando la voluntad de controlar su caracter está ausente.

Es el tipo de violencia manifestada en silencios. Largos silencios. Palabras mías que se convierten en ecos y se pierden. Preguntas que quedan sin respuestas. Pensamientos en voz alta.

Algunas mañanas me molesta. Otras, prefiero ser yo el violento.

posted by: hugo at 07/30/08 09:16 | link | comments |
palabras, sonrisas

Friday, June 20
Extrañando amigos

Ayer por la mañana, en plena oficina, tomé las fotos de mis dos amigos, los cuales viven a miles de kilómetros de aquí. Nuestra amistad está fundamentada en nuestro año de prepa juntos y una par de ocasiones más a lo largo de estos 11 años de amistad.

Ellos no han estado al lado fisicamente. Se han perdido muchos de los eventos importantes de mi vida. No sabemos bien a bien qué está haciendo cada uno de nosotros, en qué trabajamos, cómo va nuestra relación; los tres estamos lejos el uno del otro.

Sólo tenemos un lugar común, allá donde los recuerdos cobran vida, donde los senderos y caminos fueron recorridos en bicicleta, allá donde nacimos como amigos. Es allá, dónde los reencuentro y parece que los años no han pasado, parece que no hay tantas carencias entre nosotros. Verlos, conocer su forma de reír, poder platicar, simplemente estar, las bromas, lo que es en serio, fumar juntos.

Hay amigos en los que no hace falta el cotidiano, amistad que a pesar del tiempo y la distancia se mantiene, con la pura promesa de encontrarnos otra vez.

Ayer por la mañana tomé las tres fotos que nos hemos tomado en cada ocasión que nos hemos encontrado, donde estamos los tres abrazados, yo en medio .

Será que extraño mucho a  mi amigos. Será que últimamente los siento lejos. Será que los siento ausentes. Será que me siento solo y me hacen falta ellos.

No los de la foto. Extraño a mi amigos de aquí, quizá por eso, pensé en los de allá.

posted by: hugo at 06/20/08 10:06 | link | comments |
amigos, nostalgia

Wednesday, June 18
¿Por qué me besas si tienes novio?

Hay noches dónde me siento como un cazador. Como anoche.

Su cara simplemente perfecta. Los ojos que bailaban, la piel brillaba, su sonrisa iluminando mi mirada. Pequeño aún, con aires de muchos años de andanza.

(Apenas lo ví y lo quería tener)

Me fui acercando, despacio.

Descubriéndole cada centímetro de piel. Cubiertos por las luces, la música y la gente.

Avanzando firme, ante las puertas abiertas. Empezaron pronto lo besos -prontísimo-, y me hipnotizó su piel, su sonrisa, sus ojos pequeños.

(Aún más, lo quería tener)

Me fui pegando, rápido.

Procurando tener la memoria despierta para registrar con los labios la textura de su piel.

Quedaba espacio entre mis brazos cuando lo abrazaba. Pequeño. Fácil de tejerse en mí. Como engranes.

Las horas pasaban y todo se volvía más intenso. Mi boca parecía haber perdido el control, como imán en su cuello, en sus labios.

Parecía enamoramiento: del súbito, del efímero, del pasajero. Parecía el tipo de enamoramiento que puedo permitirme, el de unas horas, el que termina antes del amanecer.

Era tan fácil estrujarlo contra mi cuerpo, como pequeño cachorrito. Parecía tan dispuesto a ello. Parecía que nos entregábamos. Quizá, él lo creyó.

¿Qué quería yo de él? Sólo tenerlo. Sólo esperar el momento de descubrirlo desnudo, de besar su cuerpo entero. De liberar el deseo. De cansarlo y luego, dejarlo descansar en mí. De verlo por la mañana y luego, despedirme.

Entonces, lo que creyó era mentira, comprendió que era verdad, y me preguntó "¿por qué me besas si tienes novio?"

Lo que debe ser, lo enseñado, lo que creemos ver, los esquemas, los estereotipos... el fantasma constante de lo que no debo permitirme acompañaba su pregunta.

- Porque me gustas -respondí-.
- ¿Y no te importa que yo haya sentido algo?

Procuro ser discreto en estas situaciones. Procuro no contarlas demasiado. Cuido que se mantenga en los estrictamente posible. Soy atento a no excederlas más allá de lo puedo realmente mantener. Pero nunca pienso en lo que los otros pueden sentir.

En las noches que salgo y me siento cazador, no pienso que eventualmente la presa también puede ganar.

posted by: hugo at 06/18/08 10:38 | link | comments |
noches, cyan

Saturday, June 14
El espacio

Acostado en mi cama.

La televisión encendida; repito episodios ya vistos de la serie que estamos viendo (para no adelantarme).

Hay menos cigarros en el cenicero.

La botella de agua no se ha terminado.

Puedo tomar el control remoto si quiero.

Un poco menos ropa en el piso.

Mis manos sólo pueden tocar este teclado.

Es él, el roce de su piel, lo que me hace falta.

 

posted by: hugo at 06/14/08 01:55 | link | comments |
sonrisas

Friday, June 13
El presente es sólo uno

El pasado está en mi memoria. Recuerdos que me visitan de vez en cuando. Algunos, como simples memorias que dan alegría o tristeza; otros, como anhelos de ese pasado que añoro.

Hace mucho que dejé de vivir en el pasado. La memoria se convirtió en esa máquina absoleta que trabaja arbitraria y caprichosamente.

Cuando el pasado no es un recuerdo sino el protagonista mismo las cosas se complican un poco. La memoria parece hacerse de cientos de gigas al instante, archivos de recuerdos que se abren en las ventanas de la mente, la memoria es simplemente envidiable incluso, en la calidad de imagen.

Fingir entonces que nada pasó, que nada dolió, es imposible. Fingir que olvidé, que recuerdo poco, que la memoria me traiciona, es demasida mentira. No hay escondite posible.

Frente a frente sólo hay una salida: aceptar que el presente es sólo uno y el pasado no volverá.

posted by: hugo at 06/13/08 14:06 | link | comments |
nostalgia, palabras, juvie, pasado

Thursday, June 12
¿Qué quiero de allá?

Allá, no es la tierra que me vio nacer, tampoco el lugar donde crecí, es sólo un sitio en el mundo que me adoptó y lo adopté. Y desde hace diez años ando pregonando que la mitad de mi corazón siempre está allá.

Lo cierto es, que extraño, que añoro. Y en días medio nublados, medio lluviosos, como ayer, como hoy pienso en todos ellos, mis amigos de allá, pienso en los lugares, las carreteras, las plazas, las casas, los bosques.

Ayer, me preguntaron qué quería de allá.

Un permiso de trabajo -respondí-.

posted by: hugo at 06/12/08 10:47 | link | comments |
amigos

Wednesday, June 11
Las noches son mejores

Por momentos somos un rompecabezas de dos piezas.

Nos armamos en la cama, en el suelo, sentados o acostados.

La figura que el rompecabezas representa es siempre diferente.

Luego nos desarmamos, y cada uno de su lado, duerme.

No hay que romperse la cabeza, sómos él y yo.

Como esos rompecabezas que se disfrutan o desesperan.

Nos armamos y desarmamos cada noche.

Y siempre somos dos.

Por la noche, uno.

posted by: hugo at 06/11/08 13:47 | link | comments |
amor, sonrisas

Saturday, May 31
Los encuentros que suceden

Las personas llegan sin buscar. Esos encuentros simplemente suceden, sin planeación, sin premeditación. Y así, me lo presentaron. De inicio no hablamos. Ni me fijé que me miraba. Después, ya evidente, lo noté. Y lo empecé a mirar.

Y la noche siguió. Despacio. Preguntas. Conversamos. Y el espacio se rompía poco a poco entre nosotros. El suave roce de la mano en una pierna. El tiempo se acomulaba en cada palabra.

Inexorablemente lo inminente sucedió, el fin de la noche, la amenaza del amanecer. Me pidió traerme a mi casa. Tomé fuerzas y respondí que no. Insistió. Dije y redije, que no.

Por un momento, mientras insistía, lamenté no estar solo. Él parecía, como han parecido tantos la primera noche, perfecto.

posted by: hugo at 05/31/08 15:13 | link | comments |
palabras

Thursday, May 15
Rutinas

Después de una semana regresó. Lo extrañaba. Los últimos tres días fueron los tristes: bañarme en silencio, la rutina matutina solitaria, música en francés en el carro, la noche aburrida... en fin, me hacía falta.

Regresó, tenía yo una gran sonrisa para recibirlo. Él venía cansado, no tenía tantas sonrisas como acostumbra. Manejó. Llegamos. Comimos. Me puse a trabajar. Miró la tele. Me llamó para dormir, con una sonrisa, algo cariñoso. Supe que su humor estaba mejorando.

Y yo ya la cabeza la tenía perdida en las angustias del trabajo. No pude dormir hasta las 3 pensando en qué hacer. A pesar de eso, fue agradable despertar y verle ahí. Sí, me hizo falta.

posted by: hugo at 05/15/08 19:45 | link | comments |
sonrisas

Thursday, May 08
Lejos

Viajes de trabajo. Suceden de vez en cuando. Y se fue. Faltan días para que regrese.

Y yo, no tengo tantas ganas de regresar a casa. Cuando sé que no estará simplemente las ganas desaparecen. Y me entretengo en la ciudad. Hago tiempo. Espero. Para que cuando llegue no parezca tanto el tiempo.

Viajes de trabajo. Vienen y van. Y espero. Espero su regreso.

posted by: hugo at 05/08/08 18:23 | link | comments |
sonrisas

Sunday, April 06
A mi lado

Pasaron los dos años, no ha habido tiempo de festejos. Hubo regalos entre nosotros. Apenas alcancé abierta la tienda ese día. Extraño el festejo. Espero el tiempo para ello.

Hay veces que uno está tan seguro del mañana, que hasta esos festejos es capaz de posponer.

posted by: hugo at 04/06/08 22:44 | link | comments (1) |
amor, sonrisas

Sunday, February 03
Apenas infiel

El sol no salía aún, aquella madrugada, cuando nos conocimos.

Seguíamos desnudos, abrazados, con apenas las luces de la ciudad iluminándonos.

El piso, la cama, la pared, el sillón, la pequeña mesa y los árboles que miraron a través de la ventana atestiguaron el momento, tus palabras.

Apenas horas, apenas vagas historias del pasado, apenas la ropa, apenas mi nombre, apenas.

Es eso, encontrarse, hace falta poco, muy poco. Y todo empieza. Ni siquiera necesitaste de un nuevo día, no hubo falta que llegase el amanacer, y dijiste:

"Ya estoy enamorado de ti"

Y apenas ayer, casi dos años después, apenas, volví a perder frente a él. No se escondía el sol, apenas la tarde. Te fuiste, me di la vuelta, tomé mi teléfono, y tuve ganas de ser infiel.

posted by: hugo at 02/03/08 10:31 | link | comments |
sonrisas

Friday, January 11
Recuerdos de ternura

No sabías bien a lo que ibas. Quizá algo en tu interior lo deseaba, lo presentía. Entraste a la habitación como esperando que fueran unos minutos. Cuando me detuve antes de abrir la puerta, apenas querías sostener la mirada. Me recagué en el muro, para mirarte. Sí, tenías un poco de miedo. Te abracé, y empezaste a perderte. El miedo se fue yendo conforme nos besamos. Y regresó cuando te acerqué a la cama. Tardaste en ceder, en dejarme hacer con tu cuerpo. Pero lo hiciste -muy suave y muy despacio- para terminar en mis brazos, envuelto, cubierto, acurrucado, protegiéndote de mí.

Pienso que no sabías bien a lo que ibas, ni lo que sucedería. Y hoy día, recurrentemente, te recuerdo. Con toda tu ternura, con toda tu dulzura. Y pienso que quiero volver a verte, volver a tenerte.

Sólo por tener una par de horas la ternura que he perdido yo,

posted by: hugo at 01/11/08 11:40 | link | comments |
peque

Sunday, January 06
De las gracias y el perdón

De verdad que no tienes nada que agradecerme.

Pronto empezarás a reprochar. Lamentarás este momento y desearás no haberlo vivido. Por mucho tiempo será el amargo recuerdo de un momento que no trascendió.

De verdad, lo sé, lo pasé. No debes agradecerme.

Lo que hoy te pareció mágico, el encuentro esperado, la coincidencia que se ve en las películas; un día, quizá no lejano sabrás que sólo fue mi soledad, mi miedo, su ausencia.

Sabrás que fue un abuso; una historia que se escribió con la tinta de tus pocos años, y lo que yo devine con los diez que te llevo.

No me agradezcas tú. Pero por favor, sí déjame pedirte perdón, porque a diferencia tuya, yo ya sabía lo que iba a pasar.

posted by: hugo at 01/06/08 01:09 | link | comments |
nostalgia, palabras, solitude, peque

Oli

Podría hablar de forma de reír.

Encoje un poco los hombros.

Un pequeño movimiento de la cabeza.

Un poco hacia adentro.

También podría hablar de sus bromas.

Siempre un poco pesadas.

Su forma de mover las manos cuando habla.

Podría hablar de todos sus ademanes.

Lo que no podría decir en voz alta es lo que siento cuando lo veo.

Cómo, en secreto, me hubiera gustado que fuera él.

posted by: hugo at 01/06/08 01:01 | link | comments |

Tuesday, December 04
El escorpión

Desde hace mucho sabía que no era sólo sonrisas. Un escorpión se hallaba en él. Con la cola llena de veneno. Bueno, finalmente me picó.

Nunca pensé que me lo haría a mí.

 

posted by: hugo at 12/04/07 00:31 | link | comments |
sonrisas

Sunday, November 04
Él no lo sabe

Prendí la computadora esa mañana. Había pésima señal de internet en ese lugar. Me desconectaba cada minuto. Tan caprichoso, tan inestable, tan metafórico.

Abrí mi correo. Lento. Se tarda. De despliegan los mensajes lentamente. Como las hojas al inicio de otoño cuando no quieren caer. Lento como el viento del desierto. Uno a uno van se van anunciando.

 

Y entonces, uno de él, de quien un día fue el día y la noche, quien era más que las horas del reloj, quien llenaba los espacios de mis brazos, quien sin aviso se fue, antes de mi cumpleaños, antes de que yo pensara siquiera en irme, antes de que supiera que existían los finales. Se fue, cuando aún creer era tan irracional como la ingenuidad de un niño. Bueno, de él llegó el mensaje.

 

¿Qué si me incomoda tu mensaje? ¿qué si quisiera verte? ¿quieres saber qué ha sido de mi vida? ¿no quieres incomodarme? ¿sólo quieres un cafecito para ponernos al tanto?

 

Él no lo sabe. Lo que sucedió. Cómo fue. De los días después de su partida. De hoy día que vivo sin él, con alguien más. De cómo tampoco quiero que regrese, ni que vuelva, ni que se vaya.

 

Él no lo sabe. Lo que devino. De las pérdidas. De las heridas que nunca pudieron ser cicatrices. Del dolor que se reaviva cada vez que acecha su recuerdo. De las noches que sueño vendrá a salvarme.

 

Él no lo sabe. Ni siquiera lo entiende. Lo que es perder. La fe. Las ganas. La posibilidad de una vez más. De seguir adelante "como si nada, como si nunca, como si siempre".

 

Él no lo sabe. Yo tampoco sé mucho hoy. Quizá mañana nos encontremos.

posted by: hugo at 11/04/07 20:03 | link | comments (1) |
miedo, juvie, pasado

Sunday, October 07
La cuarta mañana en París

Pasó la noche.
Pasó bien.
Ja ja ja ja.
Como en Nueva York.
Nada pasó.
Separados.
Creo que recordó porqué.
Dejó los intentos.
No hubo esfuerzos.
Todo se dio solito.
Sin esfuerzos.
Ja ja ja ja.

posted by: hugo at 10/07/07 19:44 | link | comments (1) |

Wednesday, October 03
La tercera noche en París

 

Ahora está en la cama.

Lee.

No quiero ir aún.

Quisiera que se durmiera.

Quisiera tener algo que escribir para quedarme aquí .

No quiero ir.

No.

Y se me acaban las opciones.

Y no tengo nada que escribir realmente.

Sigue leyendo.

posted by: hugo at 10/03/07 19:27 | link | comments |

Sunday, September 30
New York - París

Prendí un cigarro en la esquina antes de entrar. Necesitaba calmar los nervios. 7 años habían pasado del último encuentro. De una historia que no llenaría tantas páginas, y sin embargo, necesitaba de un final.

 

No sabía bien qué esperar. Hasta miedo de haber olvidado su cara. Quizá sí sucedió. Ahí estaba yo, fumando. La esquina de Madison y la 45 en Nueva York era un vago recuerdo. Lo que sucedió entonces aún retumbaba en la cabeza.

 

Sabía que necesita respuestas, una explicación. Estar ahí para mí era parte de una vieja deuda, que tenía que ser liquidada. Repasaba el discurso que desde años venía preparando. Volví a formular la pregunta que necesitaba hacer, para que no hubiera error, para que realmente la comprendiera.

 

Necesitaba una respuesta, necesitaba desesperadamente un final para la historia que nunca lo había tenido. Se trababa de un libro que necesitaba cerrar.

 

Mi cigarro se terminó. Tomé mi maleta, crucé la calle y toqué el timbre. A mi derecha una puerta se abrió y salió él. No había olvidado su cara.

posted by: hugo at 09/30/07 16:49 | link | comments (2) |
nostalgia, amor, pasado

Saturday, September 29
Salvación

El otro día soñé que el de las sonrisas discutía con alguien. Conforme me acerqué lo reconocí, a él, al de la nieve de Beijing. Era tan extraño. Son tan parecidos. Discutían.

Me acerqué más y me notaron, entonces apenas alcancé a escuchar que el de las sonrisas decía:

- No tienes nada que hacer aquí, Hugo está conmigo.

- No por mucho, porque ya regresé, y vine por él.

Entonces cual telenovela mexicana los miré a los dos, que entonces ya me veían también. Y me desperté.

Han pasado cosas ultimamente; que me han hecho pensar sobre lo que tengo, sobre cómo es, sobre cuanto soportar, tolerar. Sobre cómo mantenerme. No sé si aferrarme. Y entendí el sueño. No espero volver a regalar la nieve que una vez le dí. No espero más que vuelva. No en el mundo real. Pero entendí que si espero ser salvado. Sueño que alguien vendrá y me salvará.

Salvarme de las noches, las mañanas o las tardes en que dejo de creer cuantos mundos son posibles. Salvarme para dejar de decir que l'amour... pas pour moi.

posted by: hugo at 09/29/07 03:25 | link | comments |
nostalgia, juvie, amor, sonrisas

Sunday, September 23
Noches que no valen la pena

Hay noches que no quisiera que sucedieran, justo como ésta: cuando sus sonrisas no son suficientes. Como esta noche, que no las hay. Sólo queda su molestia por algo tan insignificante para mí. Hay cosas que no deberían tener valor para nadie, porque no valen lo suficiente para pasarla mal.

Hasta hace veinte minutos yo estaba muy bien, en la fiesta, sin él, pasándola realmente muy bien. Pero llegó, nos vinimos y sucedió que se molestó. Me puse sus zapatos, unos que debe apreciar mucho, me los vas a agrandar ahora -dijo- de por sí ya me quedaban grandes.

Qué tontería. Se estacionó. Ya no hubo palabras ni sonrisas. Ahora ya está acostado, próximo a dormir. Yo, al pie de la cama con la computadora escribiendo esto que no podría contener. Me siento triste.

Quizá ya la tristeza no es sólo por esta noche, por las últimas talvés, o por la suma de los últimos tiempos. No sé si se da cuenta o es premeditado, estos enojos siempre los he interpretado como pretextos, para poder decir algo que no sabría decir de buen modo.

Hay noches como ésta, que siento como lo creado se difumina en la cama hasta perderse con las sábanas. Como el beso de buenas noches que no hubo. Y justo noches como esta siento que todo empieza a terminar, o que no lo debería soportar.

Qué lástima que no sepa lo que es importante, lo que es valioso. En la vida, creo, sólo nos quedan esos pequeños ratos de magia para sentirnos vivos, importantes o valiosos. Y algo sucede, y debemos aprovechar, porque cada instante es suceptible de ser transformado en mágico.

Estas pendejadas hacen que se pierda, que se olvide que la elección es diaria, cuando decidimos crear esa magia para el otro, para uno. Por eso, hay noches que no quisiera que sucerieran: justo como ésta.

posted by: hugo at 09/23/07 03:24 | link | comments |
nostalgia, amor

Sunday, September 09
Orestes

El orden y la paz de la ciudad se violentó cuando el ritmo de la salsa empezó a salir por la ventana; de este lado del atlántico la música no hace vibrar los muros, es el viejo continente.

Adentro, donde las notas rebotaban por las paredes y contra los muebles, lo tomó de las manos y le empezó a llevar. Es cierto, los ritmos latinos unen los cuerpos, están hechos para eso, es como una invitación obligada, como una cita planeada.

Así, moviendo las caderas, los hombros, se unían. Una vuelta. Otra más. Almas latinas, lejos de sus tierras, se encuentran, como si se conocieran. Juegan y bailan. Se coquetean, se seducen con el cuerpo. Es la música que incita, que invita, que obliga. Se besan y bailan. Se seducen y juegan.

Una canción tras otra, paran, la música se alenta, entonces se abrazan y sienten sus cuerpos, sus sexos ya erectos. Suavemente siguen, uniéndose. Ya no sólo es la música, ya no sólo es cuestión de ritmos.

No es cuestión de tiempo, se trata de los momentos. Del sólo momento en que empezaron a bailar.

Magia y música. Lento. Se abrazan como lo hacen como lo hacen los enamorados, dejando caer un poco la cabeza en el hombro, apretando suave y fuerte con las manos. Cerrando los ojos, sin pensar más en el movimiento de los pies. Suave. Muy suave. Muy lento. Despacio. Abrazados. Como si fuera para siempre; como cuando se sabe que ha de acabar.

Lograron llegar a esa espiral de tiempo, donde el resto del mundo deja de importar; un encuentro, una coincidencia, una broma del universo quizá.

posted by: hugo at 09/09/07 00:33 | link | comments |

Monday, August 13
L'amour... pas pour moi

Sí, hace tiempo que dejé de creer en las historias de amor. Esas de las canciones, las que hablan de la llegada del amor como la misma lluvia, las que dicen de eternidades como si fuera un producto hecho en serie. Dejé de creer en el amor, simplemente dejé de creer. Sí, lo perdí.

Quizá sólo me harté de que se vaya, de las despedidas. Me cansé demasiado rápido, o pasaron demasiadas cosas. O sólo una realmente, y con esa tuve para dejar de creer.

Así, talvés, intento hacer de él, de lo que hay, una historia de amor, de las que se me fueron, de las que no fueron. Disfrazar de romanticismo las cotidianeidades. Creer que todas las canciones hablan de nosotros. Y fingir que soy feliz. Y que vivo enamorado.

Y de vez en cuando decirme que es real y verdaderamente sigo creyendo, porque día a día cuando llega, cuando sonríe, el mundo realmente parece iluminarse con nuevos colores.

posted by: hugo at 08/13/07 17:16 | link | comments (1) |
nostalgia, palabras, amor, pasado, sonrisas

Saturday, July 28
Noctámbulo

El de las sonrisas duerme a mi lado, boca arriba, oigo su respiración, una mano sobre el pecho la otra cercana a su sexo. Se ve tan apacible, tiene esa cualidad, se ve en paz cuando duerme, todo tranquilo él. Quien diría que hace un par de horas traía alguna tristeza, se contuvo de llorar, es que no le gusta que lo vean llorar, ni siquiera yo. Se cubrió los ojos con un brazo para que no lo viera, pero su las muecas de su boca eran igual que las lágrimas que no quiso sacar.

De las cosas de adentro casi no habla, a lo largo de los días va sacando pequeñas frases, que escucho atento para luego ir hilando e ir creando la historia, la que nunca termina de contar, la que realmente nunca empieza.

Toda la ciudad debe estar dormida. Yo aquí, pensando un poco en todo, escuchando música bajito para que no lo despierte, para que se siga arrullando. Me gusta cuando duerme y como se ve dormido. No quiero fumar mucho, pues abrí la puerta para que se ventile un poco este cuarto, pero hace frío afuera, llovió un poco esta noche. No quisiera que se enfermera.

Hubiera querido hablar más, pero sus palabras salen como cuenta gotas. Con él no es así. A veces creo conocerlo y otras quisiera no conocerlo para dejarme sorprender. Casi no sucede ya, sorprenderme.  Da miedo saber cómo es alguien, saberlo con tanta certeza, porque creo que mucho de sentirse feliz es sentir las posibilidades, ese olor que el amanecer trae, se huele más en el campo, donde no hay el ruido de los carros lejanos en la avenida.

Sacó una pierna de entre las sábanas, ha de tener calor. Es raro que lo haga, regularmente suda mucho y se mueve poco. A lo largo de la noche, cuando lo siento, lo tapo o lo destapo, pretendo mantenerle una temperatura agradable.

Noches como hoy creo saber que no importa cuando pretenda hacer por él. Igual él duerme y no lo sabe, ni lo siente, ni lo recordará. Hay que saber agradecer le dije, quería darle seguridad, consuelo o algo así para que no se pusiera triste, pero luego le dije que no es malo estar triste, que conmigo puede llorar.

posted by: hugo at 07/28/07 03:05 | link | comments (2) |
amor

Saturday, July 21
Es mi amigo

Se contuvo de llorar. Con todas sus fuerzas no se permitió llorar. No es del tipo de personas que muestran sus sentimientos a diestra y siniestra, es más del tipo que mantiene ese semblante tranquilo, calmado. Finge una pequeña sonrisa, como si el viento en la cara no le molestara, como si el sol de frente no le nublara la vista.

 

Hay un lugar dentro del él donde se esconde cuando siente "eso" venir. Como un soldado en el campo de batalla, su única certeza es la trinchera más cercana. Quizá como la mariposa, que no quiere serlo, que prefiere quedarse en el capullo, más que enfrentar la inclemencia de los tiempos.  Hay ese lugar en él. Donde hace frío, lejos del calor que guarda en sí.

 

Es tan difícil penetrar el corazón de la gente, más aún su mente. O quizá es demasiado fácil. No lo sé muy bien. Pero esta noche, cuando le llegó ese mensaje y me lo mostró, ví como lentamente, con esos movimientos suaves que lo caracterizan, elegante como es él, apaciblemente dejó su teléfono en el bolso de la chamarra, tomó un pequeño aire retomó la postura que por un breve, brevísimo instante había perdido, levantó la cabeza, apenas un poco pues nunca la agacha realmente y siguió adelante. Quizá habló de la película, de aquella colcha, de cualquier cosa. Y siguió adelante, como si no hubiera llegado ese mensaje.

 

No es de los que se derrumban frente a nadie, mucho menos en medio de un centro comercial. No, son del tipo de cosas que nunca haría. A pesar de no olvidarlo, a pesar de seguirlo amando.

 

Imagino por momentos la lucha que debe librar en su interior, y me conmueve y lo admiro. Es tan fuerte, o tan débil, no lo sé muy bien. Pero siempre me sorprende. Lo miro y pienso en los robles, en un roble. Hay árboles que parecen tan sólidos, tan firmes.

 

Aunque oscura la noche, veía sus ojos, esa mirada, es una muy particular, de cuando algo le duele, como deben dolerle los últimos meses, el último adiós y los días que han pasado.

 

En este momento probablemente esté en su casa, y aún más probable que ya no se contenga de llorar. Y con todas sus fuerzas debe estar llorando ahora.

posted by: hugo at 07/21/07 02:07 | link | comments |
amigos, amor

Saturday, July 07
Vino anoche

Anoche me visitó mi papá. Lo vi entrar a la casa. Es algo confuso. Entró; lo vi aproximarse; salí de la cocina y me encontré con él. Apenas podía hablar. Lo miré bien, todo. En mis ojos la alegría se vistió de lágrimas. Era él. La misma imagen que tengo desde que se fue hace casi dos años y medio. No había palabras, él tampoco hablaba. Había en mi cabeza tantas preguntas, tantas dudas, preguntarle su opinión sobre esto y lo otro, que me guiara, que me ayudara a visualizar el camino. Miles de palabras en mi mente se arremolinaban formando frases, las mismas que desde que se fue he estado preparando. Pensé que finalmente Dios me había escuchado y lo traía de vuelta. Ya antes de abrazarlo sabía que no sería por mucho su estadía, que sólo venía un momento. No decía nada, callado. Lo abracé, me abrazó, fuerte, intenso y sólo pude llorar, sólo llorar. Es confuso, apenas recuerdo, no tengo detalles qué contar, es algo vago todo esto. Sólo recuerdo que lo abracé y lloré.

Esto es algo que no me gustaría contarle a un psicólogo o alguien así, sé lo que me dirían. Pero la verdad es que yo sé, que aunque en un sueño, mi papá me vino a visitar. No entiendo porque no viene cuando estoy despierto, como cuando esas noches que me encuentro solo le pido a Dios que me permita verlo, hablar con él. En esos días que no sé a donde ir, esos días que ando perdido y necesito de él. Pero no ha sido así, las plegarias no funcionan para eso al parecer, ni las súplicas ni los ruegos.

 

Sin embargo, aunque no fue cómo lo pedí, debo agradecer que anoche, durante mi sueño, regresó. Y me gustaría que lo hiciera más seguido, incluso me gustaría que fuera todo el tiempo, sin necesidad de pedirlo a Dios, sólo con levantar la mirada supiera que lo necesito. Porque aunque en el día a día me he acostumbrado a su ausencia, en la vida no me resigno a no verlo. Te extraño mucho papá.

posted by: hugo at 07/07/07 21:57 | link | comments (1) |
familia, u

Saturday, June 23
Soñando despierto

Ambos se encontraban ya en la cama; como cada noche. Era, la cama, ése lugar donde ahora la intimidad de otrora se diluía a través del colchón. Uno de ellos pronto concilia el sueño, duerme rápido y profundo, con la paz que algunos sienten cuando pequeños, cuando son protegidos.

El otro no concilia el sueño tan rápido, es de esos que si bien tiene la conciencia tranquila, los pensamientos le asaltan, tal como lo hace el recuerdo de la travesura infantil en los momentos más inesperados.

Así, insomne, con la poca claridad que entra por la ventana le mira dormir, y piensa, y sueña despierto; de los días de la pasión nocturna, de la búsqueda de los sexos, de la explosión del encuentro.

Con su mano empieza a recorrer y reconocer su propio torso desnudo.

Cuando las noches no sólo eran descanso, cuando el sueño no era un vil asaltante a mano armada, cuando ninguno cedía ante el peso del día transcurrido.

Su mano ya acaricia su pene, como si lo dibujara con pinceles de acuarela.

Recordó aquel día, aquella noche, aquel sueño: fue hace muchos años, al menos tres, cuando las noches no eran acompañadas como las de ahora.

Los colores fluyen por la yema de sus dedos e ilumina su sexo de color naranja.

Besos. Esa noche soñó con besos. Para ser más exactos soñó con un largo beso; uno muy suave, muy lento, inagotable, incansable, laaargo, un beso que parecía eterno, que parecía el sueño entero.

Su pene es ahora un lienzo impresionista, vivo, en movimiento, agitado por lo colores como los cipreses de Van Gogh.

Cerró los ojos al recordar aquel sueño, la luz de la calle que invade la habitación le ha hecho un llamado a dormir. A no soñar despierto, porque la luz sabe que hay sueños que uno no debe permitirse despierto, estos siempre peligran de volverse confesiones en una hoja de papel.

Los pinceles son otra vez dedos. Su pene erecto absorbió los colores y los contiene... esperando el sueño, aquél, el que seguro vendrá, para sólo terminar el ahora inacabado liezo.

posted by: hugo at 06/23/07 14:01 | link | comments (1) |
nostalgia, palabras, amor, solitude

Saturday, May 12
Un día sin sonrisas

El de las sonrisas sigue al lado... con sus sonrisas todos los días. La cuenta de los días juntos sobrepasa los 365, y el festejo ocurrió con "perfume de gardenias" y un quinteto de cámara.

Ha de ser el buen estado de ánimo que me aleja de la escritura. Es difícil entender que apenas los gallos cantan en las rancherías, y me despertador suena cual esquizofrénico en crisis, y las sonrisas empiezan.

Me gustaría escribir una novela rosa sobre esto, como a veces lo cuento a los extraños que envidiosos escuchan la historia de amor perfecta.

Yo, y unos cuantos más cercanos a mí, sabemos que no es así. Que estos 365 días no han sido sólo sonrisas, ha habido lágrimas, dolor, duda y miedo. Es que el de las sonrisas hubo un día que decidió sonreirle a alguien más.

posted by: hugo at 05/12/07 16:23 | link | comments (1) |
palabras, amor