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Lo que se percibe

La necesidad de explicarme para explicarte

Casi personal, casi biográfico, a veces imaginado.

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Monday, February 27
De preguntas y respuestas...

Hay preguntas que merodean mi mente de manera constante. Hay preguntas que talabran mi cabeza de manera permanente. Hay una sola pregunta que desquebraja mi alma en cada respiro.

Esa sola pregunta sólo me trae tormento y confusión. La búsqueda de responder esa sola pregunta me ha llevado buena parte de mi vida marcando cada día del calendario creado por mi existencia.

Ahora entiendo que todas las preguntas que me he hecho nacen de mi propio pasado, de la historia escrita en mis años vividos. Responderla sólo llevó un instante de mi presente, que rapidamente se volvió pasado. Y dejando de mirar atrás, dejan de existir preguntas que responder. Y mirando al futuro, a la historia por escribir, a la piedra que añado en este instante de presente... sólo quedan las posibilidades, las ilimitadas posibilidades por vivir sin buscar una respuesta, sin hacerme una pregunta.

Porque hoy entiendo que la vida no se trata de buscar respuestas a las preguntas, sino de encontrar vivir las posibilidades con las que escribo mi propia historia.

posted by: hugo at 02/27/06 17:19 | link | comments |
vida, palabras, esperanza

Monday, February 20
Sin confusión

Pasa que queda de llamar, y no lo hace. Dice que quisiera verme, y no me busca. Me agradece la "noche tan bonita", y parece no buscar repetirla. Actos y palabras sin coherencia.

Y mientras yo pienso "¡cómo quisiera sentirme confundido!"... como antes; que cuando pasaban estas situaciones me andaba ahí preguntando qué pasaba, porque decían una cosa y hacían otra. Esa confusión en la que me anclaba y creo, disfrutaba tanto pues podía lograr noches más largas, extendiendo la compañía del ausente.

Pero ahora no hay cabida a la confusión, pues esa incongruencia me llena de certeza. Ya he logrado hacer la traducción, ya he logrado captar el significado. Y eso, me da la certidumbre.

Qué raro entorno esto de la certeza, por momentos no sé bien cómo reaccionar ante ella.

posted by: hugo at 02/20/06 11:05 | link | comments |
palabras, amor, solitude

Friday, February 17
¿Tienes un segundo nombre?

- ¿Apoco no sabías?

- No, no lo sabía.

- Pues sí, tengo dos nombres.

- Tampoco sé tu segundo apellido.

- ¿De verdad? (mueca de indiferencia)

- Hay muchas cosas que no sé de ti, de hecho creo que sé muy poco sobre ti.

Y entonces cuando terminó la frase me llenó de pena. No por mí, por él. Es que la historia no ha sido esa de contarnos nuestros platillos favoritos, nuestros signos chinos, el color que preferimos, nuestra playa favorita. Si tan sólo se hubiera detenido un momento a recordar al menos dos minutos de alguna de nuestras conversaciones se daría cuenta que sabe mucho sobre mí, a veces pienso, sabe demasiado. Siempre me ha provocado esa confianza de contarle, de desenmarañar mis pensamientos, de reflexionar en voz alta, de hacer dos que tres confesiones sobre defectos de mi carácter, explicarle los muchos porqués me pasan en la cabeza, docificarle con explicaciones cada una de mis respuestas. Casi tantas como las que escribo en mis libretas. Y todo se lo ha dado yo, no ha sido la construcción de la amistad de años que nos hace saber, sólo a través del tiempo, quien es el otro frente a nosotros.

Así que me hubiera gustado responder -¡Que lástima que sepas tan poco!-.

posted by: hugo at 02/17/06 20:58 | link | comments (2) |
palabras

Wednesday, February 15
Las noches cambian

Antes las noches desenfrenadas eran bien cotizadas. La premura era un gran valor. Los hechos rápidos eran muy demandados. El cansancio  que se siente después parecía la mejor recompesa. Las ganas satisfechas eran la gran sensación de logro.

Ayer la noche no fue en absoluto desenfrenada, lo opuesto. No hubo premura, al contrario, el lento paso de los minutos en tranquilidad marcaban el segundero del reloj. No hubo hechos ni rápidos ni apresurados. No hubo cansancio, pero sueño acompañado. Las ganas no fueron satisfechas... y por la mañana, los besos suaves indicaban que la noche fue un éxito, que se obtuvo más que cien noches de desenfreno... y el logro de haber estado ahí.

posted by: hugo at 02/15/06 17:55 | link | comments |
amor, esperanza

Sunday, February 12
de 3 a 4 am

Dicen que es de tres a cuatro de la mañana cuando esta ciudad registra su más mínimo movimiento. Que es durante ese tiempo cuando parece la ciudad puede descanzar. Sin embargo yo, no siempre estoy dormido.

A esa hora deambulo a veces entre pasillos sin luz, subiendo y bajando escaleras que no llevan a ningún lado, manteniendo la frente erguida, buscando miradas en la obscuridad, tocando cuerpos sin forma, recibiendo caricias de algo que parece tener diez manos. Se respira olor a soledad, vacío, culpa, arrepentimiento, putrefacción... los susurros apenas perceptibles parecen gritos de aquél, que cuando todos duermen, pide un poco de compañía para fingir la mañana siguiente, que no la pasó tan solo.

Son muchos los que deambulamos esos pasillos, no estoy solo ahí. Todos vamos y venimos a y de ningún lado, algunos agachan la cabeza porque a veces pesa caminar por ahí sin arrastrar los pies. No hay humano capaz de ver en la obscuridad, hay algunos capaces de mirar en la más infinita obscuridad. La vista se cansa ante el esfuerzo por reconocer lo que la noche dibuja como siluetas sin forma... ¿para qué?... para usar un poco menos la cabeza, para intentar ayudar a la imaginación, para creer que soy yo el que está ahí, abrigado y protegido en los rincones que forman las masas.

Somos muchos los que andamos ahí, acompañándonos y, cuando nos lo permitimos, consolándonos. Gritándonos sin voz, para no decirnos que nos encontramos solos. ¿Cómo llegamos ahí?... esa respuesta no importa demasiado, quizá valdría más preguntarnos ¿cómo hemos llegado hasta aquí? (otra vez).

Entonces me detengo, miro y selecciono. Hay alguien entre la multitud que esta noche ha sido elegido por el único instinto que no tiene control y me mantiene dominado. Como los mismos ciegos lo reconozco, lo palpo y lo vuelvo a seleccionar. Es éste el elegido. Siento a través de la piel que me pide sólo un abrazo, levantando la cara ante la timidísima fuente de luz, en su ya fracasado intento de mostrarme su rostro. Eso no me importa, eso no es necesario para la selección. Y lo tomo de la misma forma que tomaría mis miedos, si tuviera valor, y lo castigo, con la fuerza de mis culpas, con la violencia de mi arrepentimiento por no haber elegido, esta noche, al amor.

Y callo gritando. Acaricio golpenado. Lo humillo... humillándome aún más que él... no se da cuenta que quien más está perdiendo soy yo, quien lo seleccionó, quien no agachó la cabeza. El más cobarde por no haber elegido, otra noche, al amor.

A veces pasa esta hora, cuando la ciudad registra su más mínimo movimiento, cuando casi todos duermen, menos yo, que deambulo solitario, entristecido, cobarde y perdido... sintiéndome peor.

Tantas noches, antes de esa hora, mi cuerpo empieza a temblar, mis manos empiezan a sudar, mis ojos se desorbitan y me sexo se excita... y me da tanto miedo volver a llegar ahí.

posted by: hugo at 02/12/06 23:34 | link | comments (1) |
miedo, palabras, solitude, angustia

Wednesday, February 08

Hace un par de semanas se acercó uno de mis grandes amigos, uno de dos que tengo, para muy a su estilo disculparse por no haber estado cuando lo de mi papá. Explicó un poco que no supo cómo actuar, la vorágine que vivía, etc. No hice mucho ruido sobre eso, ni siquiera le dije de verdad qué había sentido por haber estado ausente, o por sólo haber estado de una forma casi protocolaria.

Sí, eso sentí. Si busco más adentro y desde aquel momento supe, bastó con que hayan estado, ya eso fue un gran consuelo. Y de verdad no tengo reclamos que hacer hoy.

Esta mañana desperté mucho antes que el despertador sonara, como esperando esa llamada que cambiaría el día, cómo hace exactamente un año cuando mi madre me avisaba que mi papá había muerto. Todos se fueron al hospital menos yo. Cuando me di cuenta estaba yo solo en casa, tratando de hacer "lo que se debe hacer" llamé primero a mi hermano y luego la lista fue larga, entre familiares y amigos.

Lo que más recuerdo es que sólo hubo alguien que corrió ante mi llamado, sólo un nombre me vino para pedir ayuda, para que no me dejara solo. Y él sí vino y por unas horas me acompañó.

Lo que me dí cuenta es que finalmente serán raros los momentos cuando en el exacto momento del dolor esté alguien a nuestro lado, y la gran mayoría habrán de enfrentarse a solas.

Así esta mañana, olvidando la misa que habrá de ser esta noche y dónde creo acudiremos toda mi familia o al menos aquellos que les interese, hice la mía personal. Fue muy doloroso. El reloj no marcaba aún las nueve de la mañana, tomé varios minutos para pensar, decicar una oración, volver a pedir perdón y como hace un año prender una vela blanca con una única petición: que su muerte tenga sentido a través del renacer de la vida en mí.

Y la luz que aún ilumina mi cuarto no sólo me ayude a encontrar el camino, que también me dé un poco de calor en el alma... para no sentirme tan solo como sentí esa mañana de hace un año.

Te extraño Papá, te extraño mucho.

posted by: hugo at 02/08/06 13:59 | link | comments (1) |
familia

Monday, February 06
El logro

Ya la cuenta de las citas la había perdido, pues toda expectativa de ellas la había cancelado. Ya no esperaba lograr nada, pues todas las anteriores me decía, dado mi comportamiento, que nada más habría de suceder. Igual llegué, después de todo por primera vez el interés no había partido de mí.

Llegué puntual, como acostumbro hacerlo siempre. La cita era en su departamento. Al momento que yo llegaba, también lo hacía él. Subimos, venía desvelado como es su costumbre. Después de saludar a su roommate, me senté en la sala, él habría de tomar un baño para quitarse el olor a cigarro de la noche anterior. Desde la sala lo ví pasar, en boxers, se detuvo en el pasillo y me dijo -¿no quieres mejor esperar en mi cuarto?-, con suma tranquilidad fingida respondí -sí, en un momento-.

Apenas se metió al baño y corrí a la recámara. Tomé mi periódico y me recosté, muy casual, sobre la cama. Dentro de mí corrían miles de ganas y frases alentadoras para quizá esta vez no perder la ocasión. Entonces entró, los nervios empezaron a llenarme, el miedo a colmarme. Ahí estaba parado, con toalla, la primera vez que lo veía así. La imaginación del momento que era incapaz de tomar ocupaba mi cabeza. La frustración de no poder hacer el movimiento llenaba mis manos. Aparentaba otra cosa, con mi cara tranquila, el cuerpo sin tensión. Él se empezó a vestir sin dejarme ver más allá. Luego se rocostó a mi lado y soltó ligeras caricias. Entonces yo, ya estaba congelado, con mi expresión de tranquilidad.

- ¿Estás bien? -me preguntó-.

- La verdad no. No sé que me pasa contigo que simplemente no puedo. Tengo las ganas de tocarte de besarte, pero no puedo. Normalmente soy mucho más rápido que esto. Y contigo no entiendo porqué no puedo.

- Pues es muy fácil, mira...

Y me besó -muy suave, muy lento- y me transporté a las muchas noches que había esperado eso. Mis manos se pudieron liberar de manera bastante tímida. Y ahí empezó. Después vino la película en su sala, donde sobre mi hombro dormía... y yo soñaba.

Para mí simplemente es imposible no dejarme llevar ante una pequeña muestra de ternura. Y más aún cuando ha sido tan esperada. Fue una tarde donde el trabajo lo mandé a volar, el insistente timbre del celular pasó al olvido y en sus brazos y sus besos me perdí.

Hay veces que no espero más de la vida, sólo estas oportunidades, que me permiten capturar tanta belleza. Hay veces que esto sucede, no esta, pues quiero buscar otra vez.

posted by: hugo at 02/06/06 11:30 | link | comments (1) |
amor

Wednesday, February 01
No es más fácil

El calendario se apresta para mostrarme que ya ha pasado un año. Y el resultado es que un año después su partida no es más fácil.

Esta semana las ganas de llorar me han sorprendido en todos lugares, justo antes de entrar a visitar algún cliente, en el carro, en la cama antes de dormir, al bañarme... no sé qué me pasa, simplemente pienso en mi padre, y la nostalgia es profunda de no tenerlo.

Hoy mientras manejaba fue un poco más fuerte, sentí la necesidad de saber que está a mi lado, que sigue aquí... y un poco, saber que me cuida.

Esta forma de extrañar no tiene comparación con nada en la vida... porque cada día me doy cuenta que mi papá simplemente es irremplazable.

posted by: hugo at 02/01/06 16:42 | link | comments (1) |
vida, nostalgia, palabras, familia, solitude